Resulta que ahora las condiciones cambiaron.
Me di cuenta porque es de noche y puedo jurarles que veo el sol por la ventana. La vida me sonríe. Y también me sonríe sola la boca, y es patético y sorprendente al mismo tiempo.
Todos mis prejuicios y temores se fueron destejiendo uno por uno, y aunque me quedan cientos de madejas en el patio, el alivio se siente automáticamente.
Que a lo mejor un día iba a descubrir que esto no era lo mío, que iba a andar mucho e invertir demasiado como para después decidir retroceder.
El drástico cambio se reduce a que fue suficiente de periodos nostálgicos, inseguridades y miedos. Basta.
Hoy aprieto reset y empiezo de nuevo.
Bright and shiny Consuelo.
La verdad verdad, resulta que me saqué un inesperadísimo 7 en Pensadores, y eso mejoró mi día/ánimo/vida/todo de una forma indescriptible e insospechada.