miércoles, 30 de marzo de 2011

Bright and Shiny Consuelo

Resulta que ahora las condiciones cambiaron.
Me di cuenta porque es de noche y puedo jurarles que veo el sol por la ventana. La vida me sonríe. Y también me sonríe sola la boca, y es patético y sorprendente al mismo tiempo.
Todos mis prejuicios y temores se fueron destejiendo uno por uno, y aunque me quedan cientos de madejas en el patio, el alivio se siente automáticamente.
Que a lo mejor un día iba a descubrir que esto no era lo mío, que iba a andar mucho e invertir demasiado como para después decidir retroceder.
El drástico cambio se reduce a que fue suficiente de periodos nostálgicos, inseguridades y miedos. Basta.
Hoy aprieto reset y empiezo de nuevo.
Bright and shiny Consuelo.
La verdad verdad, resulta que me saqué un inesperadísimo 7 en Pensadores, y eso mejoró mi día/ánimo/vida/todo de una forma indescriptible e insospechada.

martes, 29 de marzo de 2011

Hasta que me convertí en blogger

Resulta que me hice un blog. Uno de verdad, porque alguna vez tuve uno, pero no recuerdo ya ni el mail que usaba ni mucho menos el link.
Me hice un blog y además me uní a twitter.
Estoy hecha todo un as de las comunicaciones, aunque sinceramente no sé cómo usar ninguno de los dos inventitos. Espero que a medida que pasen los días mi manejo vaya mejorando.
Sabía que tarde o temprano iba a caer en esta tentación y me siento un tanto ridícula escribiendo a nadie o quizás a todos, en un fondo rosado de niña de domingo que a veces siento que nunca he sido.
Les advierto que esto es precisamente lo que se imaginan al leer el título. No esperen altos contenidos, una crítica maravillosa ni mucho menos una escritura despampanante.
Simplemente me dio la pataleta, y no se me ocurrió nada mejor que ponerle la R para dármelas de algo que todavía no sé.